Seguro de crédito en España: cómo elegir una cobertura que encaje con tu cartera
Contratar un seguro de crédito no equivale a asegurar que cualquier factura será cobrada.
La Ley de Contrato de Seguro vincula la indemnización a las pérdidas y a los límites establecidos legal y contractualmente. Por tanto, la protección debe analizarse sobre las condiciones concretas de la póliza.
Mi propuesta es comenzar por la cartera de clientes, no por el precio de la prima.
Conocer qué exposición se quiere proteger
Prepararía un análisis con ventas a crédito, saldos pendientes, concentración por cliente, plazos de pago, historial de incidencias y máximos de exposición.
La tecnología puede ponerse al servicio de esta evaluación mediante un modelo que permita comparar escenarios: crecimiento comercial, estacionalidad o impago de un cliente relevante.
No utilizaría únicamente la facturación anual. También revisaría cuánto dinero puede permanecer simultáneamente pendiente de un mismo deudor.
Comparar condiciones, no solo porcentajes
Las modalidades disponibles pueden diferir en alcance, porcentaje de cobertura, valoración de clientes, obligaciones de declaración, plazo de indemnización y límite máximo indemnizable. El comparador de Cesce refleja estas diferencias entre sus productos.
Para valorar propuestas, construiría una matriz que recogiera esas condiciones y las contrastaría con las necesidades reales de la empresa.
Además, solicitaría confirmación escrita sobre cuestiones especialmente relevantes: tratamiento de la deuda anterior a la contratación, operaciones excluidas, franquicias, impuestos, disputas comerciales y cambios en las condiciones de pago.
Calcular qué parte del riesgo permanece en la empresa
Un ejemplo puramente ilustrativo: si una pérdida elegible asciende a 80.000 euros y se indemniza al 90 %, dentro de los límites y sin franquicias ni otros ajustes, la indemnización sería de 72.000 euros. Los 8.000 restantes seguirían a cargo de la empresa.
El análisis debería contemplar también la tesorería necesaria durante la espera. Un plazo de indemnización no equivale a disponer del dinero en la fecha de vencimiento de la factura.
Incorporar la operativa a la decisión
Antes de contratar, comprobaría quién gestionará las declaraciones, cómo se comunicarán los impagos y qué integración existe con los sistemas internos. Una cobertura debe poder administrarse con los recursos disponibles.
La decisión final debería reunir a Riesgos, Finanzas, Operaciones y al asesor o mediador de seguros.
El mejor seguro no es necesariamente el más barato ni el que anuncia el porcentaje más alto: es el que ofrece una protección adecuada y cuyas condiciones la empresa puede cumplir y demostrar.