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Jorge García Cárdenas

Tecnología, datos y soluciones creativas

Notas, ideas y aprendizajes

Un espacio para ordenar experiencias sobre informática, automatización, análisis de datos, herramientas y todo aquello que merece ser explicado con calma.

Jorge García Cárdenas

VR e IA



¿Qué es la realidad sino una particular forma de ver lo que nos rodea? Tan subjetiva como nuestras opiniones, tan única como nuestros pensamientos. 
La realidad siempre está sujeta a interpretaciones y en esa posibilidad radica su individualismo. No es lo mismo ver la imagen que acompaña este texto con mis ojos, que con los tuyos. La diferencia está en el contexto y el contexto hace que todo lo que percibimos sea único para cada uno. 
El suave sonido del mar, el olor a "sal dulce", el verdadero reflejo de la luz en un agua cristalina y verdosa, mi estado de ánimo y también las ganas hacen que esta foto sea para mí no sólo una imagen sino también un recuerdo y que todo esto difiere con tu particular percepción de una imagen simplemente bonita. 
El actual futuro que despega busca encontrar un enlace emocional con lo que se nos muestra frente a nosotros, sea éste real o virtual. Tanto la tecnología de Realidad Virtual como la inteligencia artificial se están acercando para que cuando observes unas fotografías estas dejen huella en el proceso químico de nuestro cerebro donde reside el recuerdo más satisfactorio. 
¿Pero cómo es esto posible? Pues no es tan complicado. Unas gafas te enseñan la imagen y un ordenador, programado para leer tu ondas cerebrales se comunica con procesos para que acompañen, según tus reacciones, sonidos, olores, e incluso es capaz de retocar la imagen que tienes en frente para adecuarla mejor a lo que te gusta (más luz, más colores cálidos, una figura atractiva...). La idea principal es dejar una sensación agradable para que tu cerebro no lo desplace al "trastero" de nuestra memoria. 
Y la cosa puede no acabar aquí, el placebo mental te puede servir para muchos campos: La medicina, el aprendizaje...

El aeropuerto del futuro


Mirando hacia el transporte del futuro, sea este en avión o tren hipersónico, la mejor forma de viajar largas distancias en el mínimo tiempo posible obliga a cambiar la manera de gestionar el proceso de identificación del pasajero. Momentos como los de ahora donde las puertas no pueden quedarse abiertas y necesitamos asegurarnos de quien es cada uno, crea cuellos de botella en el proceso de control que nos hace perder mucho tiempo. Y cuando hablo de tiempo, hablo de dinero. 
Recientemente una aerolínea ha pensado que para realizar el proceso de "abordaje" el proceso biométrico es mucho más eficiente que lo utilizado hasta ahora y en cierto modo estoy de acuerdo. 
Hasta ahora, un viajero, en la mayoría de los casos, debe comprar el billete, realizar el Checking (paso absurdo), dirigirte a la aerolínea, entregar la maleta, pasar el proceso de seguridad del avión, esperar y volver a entregar el billete para adentrarse en el avión. Todo esto teniendo presente las 2 horas que la aerolínea hace ir al viajero antes por si las "moscas". 
El proceso de abordaje biométrico no es más que un comienzo, no tener en todo momento el billete y que este sea la llave para viajar es un paso pero no debemos pensar sólo en esto. La entrada en un aeropuerto podría ser parte de toda una completa gestión de autentificación que facilite el acto de viajar. 
Imaginad que compráis un billete desde vuestro móvil para dos personas. La app solicita, una vez indicamos nuestros datos personales que en lector de huellas incluyáis vuestra huella confirmando la identidad de los viajeros, los de cada uno. Imaginad que cuando llegáis al aeropuerto, y en las mismas puertas, en la zona de Salidas, os solicitan la huella. Imaginad que con solo este proceso ya sabe que hace unos meses compraste un billete y que hoy sale tu avión. Un avión que pertenece a una aerolínea concreta. Te diriges a una sala con armarios que solicita también tu huella. Dejas la maleta y el sistema automáticamente la entregaría al avión. 
Aunque en la zona en la que te encuentras sólo pueden estar personas que tengan billetes de salida, debes pasar por seguridad y control de pasajeros. Control que solicitan de nuevo la huella y que escanean tu cuerpo tridimensionalmente buscando exclusivamente "peligros". Tras el control disfrutas de la espera en las tiendas del aeropuerto y en el momento de embarcar te acercas a la puerta y entras con solo tu huella hasta el avión. Mientras viajas plácidamente en esos maravillosos asientos, la información de tu salida viaja a la velocidad de la luz al aeropuerto de llegada para gestionar la entrada del país lo más rápidamente posible. Tras llegar y en el proceso de traslado a la salida, una sala enorme con identificadores de vuelos te entrega la maleta tras identificarte como si de un paquete fuera. 
¿Es mucho imaginar? No lo creo, todo lo que ahora llevamos en papel se puede suprimir con acciones de digitalización. El móvil es un gran aliado pero no resuelve el problema. Realmente sé que el problema viene por la seguridad y el control de pasajeros, tema que tocaremos en otro Post, pero no me digáis que no os gustaría que todo este proceso fuera más sencillo. Como si de un billete de autobús se tratara. Como si fuera subir a un ascensor entre plantas, esa es la meta que las grandes empresas de transporte deberían perseguir. Con la simplificación del proceso se ahorraría mucho dinero que podríamos destinar nuevas formas de inversión y desde luego mejoraría la forma preferida para viajar grandes distancias haciendo que el disfrute comience en las mismas puertas del aeropuerto.